jueves, 18 de noviembre de 2010

PRIVATIZACIÓN

Desde hace bastante tiempo se viene observando una corriente de opinión en nuestros representantes políticos favorable a la privatización de importantes y estratégicos servicios públicos. La justificación recurrente a la desregulación de estos recursos de la Administración Central, Autonómica y Local es la supuesta improductividad que presentan los servicios en manos del poder público, en contraste con la mejor organización y productividad de los servicios gestionados por la iniciativa privada. Esta concepción “liberalizadora” de recursos estratégicos del Estado y las Comunidades Autónomas se ha desarrollado en los últimos años debido al impulso de distintos gobiernos y de iniciativas legislativas destinadas a la privatización de la gestión en materia de educación, sanidad y otras materias sensibles de la sociedad.
Así, en la Comunidad Valenciana, una de las autonomías precursoras en el desmantelamiento de los servicios públicos, han proliferado la inauguración de centros de salud y hospitales de gestión privada que proporcionan sustanciosas ganancias a empresas del ámbito de la salud. Asimismo se han venido firmando convenios con organismos e instituciones para la externalización de servicios de titularidad pública que han supuesto también cuantiosos beneficios para los adjudicatarios.
Tras la sanidad y la educación los adalides de la privatización en la acción social han fijado sus objetivos en la maltrecha situación de los servicios sociales. Aprovechando la devaluación constante que sufre desde hace mucho tiempo el sistema de Servicios Sociales público en nuestro país asistimos a un progresivo pero constante desmantelamiento y privatización de los mismos.
Pese a que las leyes de Servicios Sociales Autonómicas en teoría recogen la responsabilidad de los poderes púbicos en la acción social mediante el desarrollo de actuaciones encaminadas a la prevención frente a intervenciones asistenciales, observamos cómo cada vez en mayor medida los Servicios Sociales públicos realizan una actuación reparadora y únicamente destinada a la contención de situaciones de especial necesidad. Asimismo es constatable la falta de voluntad política de algunos gobiernos en el cumplimiento de leyes sociales de suma importancia social, como es el caso de la Ley de Dependencia.
Esta dejación de sus responsabilidades por parte de la Administración parece querer privilegiar la entrada de la iniciativa privada en recursos sociales básicos para la población y la creación de dos esquemas de protección social diferenciados. Uno residual, público, dirigido a la contención de situaciones extremas de las clases bajas y, otro profesional, privado, y encaminado a procurar una atención preventiva y especializada para clases medias y altas.
Con el ahogo financiero, la privatización de servicios y la precarización del trabajo de los profesionales en el ámbito de la acción social algunos parecen querer abocar a los Servicios Sociales a un sombrío y angosto callejón sin salida.

Artículo publicado en el suplemento "UAldía" de "La Verdad"

jueves, 21 de octubre de 2010

XENOFOBIA SUBVENCIONADA

Hace unos meses en el irreverente e ingenioso programa “Salvados” de la Sexta, tuve el dudoso honor de descubrir a un nuevo representante político del más cerril y caduco populismo xenófobo patrio. El tal tipo es un concejal de la localidad catalana de Vic que ha conseguido representación en la corporación municipal gracias a la exaltación de las bajas pasiones de sus conciudadanos contra los inmigrantes. Su discurso político antiinmigración se reduce a unas cuantas frases maniqueas y repletas de estereotipos y prejuicios que buscan agudizar el miedo de la población hacia los inmigrantes y, de esa manera, permitir que sus escasas dotes comunicativas sean ampliamente recompensadas con un cargo público.
Sus incendiarias proclamas xenófobas caen a menudo en generalizaciones absurdas en las que hace hincapié en la maldad intrínseca del inmigrante frente a la indefensión del ciudadano nacional, que se ve “invadido” por unos seres perversos. Estas excéntricas exhortaciones al odio racial quedarían en la majadería de un triste bufón si no fuera por el apoyo que empieza a recibir de grupos mediáticos situados en la derecha extrema y, de los insignes políticos que compran su rancio discurso.
Solo conseguiremos callar a estos incitadores del odio y la furia mediante la consecución de una sociedad verdaderamente multicultural. Una sociedad en la que tener una cultura, una lengua o un color de piel distinto no etiquete a una persona de por vida y, en la que desaparezcan políticos expertos en atizar odios y revanchas contra cualquier chivo expiatorio propicio para su causa. Para ello parece imprescindible una rebelión democrática ciudadana que enmudezca los discursos xenófobos. Una verdadera revolución social que acabe con el habitual silencio cómplice que sigue a los exabruptos racistas y se transforme en férrea censura social en toda regla. Mientras tanto mantengamos la guardia alta ante políticos, como este concejal, que aprovechan las dificultades derivadas de la crisis económica para inocular en su electorado el peligrosísimo virus de la xenofobia y la intolerancia.

Artículo publicado en el suplemento "UALdía" de "La "Verdad"

martes, 28 de septiembre de 2010

SHOCK



En los años 50 la CIA financió una serie de experimentos cuyo oscuro propósito era la manipulación de la mente de los pacientes. Interminables descargas de electroshocks debían conducir al desdichado sujeto a “una tabla vacía sobre la cual aún no hay escrito nada”, en palabras de uno de los médicos encargados de estos siniestros experimentos. El objetivo último era provocar en la mente del individuo un estado de shock y conmoción tal, que le hiciera vulnerable a los intereses y deseos de su torturador. Estos experimentos patrocinados por la CIA fueron el embrión desde el que se gestaron las controvertidas técnicas de interrogación de los servicios secretos americanos posteriormente. El modelo a utilizar combinaba dosis masivas de shocks (mediante electroshocks, aislamiento total y también un abuso de narcóticos) para provocar dolor en el sujeto y, principalmente, eliminar su personalidad, convirtiéndole en un ser débil y manejable. Este tipo de tortura se extendió rápidamente desde las dictaduras militares latinoamericanas, patrocinadas por EEUU, durante los años 70, hasta el Irak de hoy en día.
En su libro “La Doctrina del Shock”, Naomi Klein demuestra que estas técnicas no sólo se aplican contra individuos, sino que también las sufren sociedades enteras. La conocida autora del superventas “No Logo” analiza mediante una exhaustiva y rigurosa investigación la participación los adalides del capitalismo del libre mercado en la promoción de gobiernos dictatoriales, guerras y otros tipos de shocks colectivos que permitieron la introducción de sus draconianas medidas económicas. Klein demuestra con profusión de ejemplos y datos, como las sociedades civiles de múltiples países han sufrido la voracidad de los grandes apóstoles de la doctrina del Shock. Dicha teoría defiende la conveniencia de propiciar determinados traumas generales, para la introducción sin cortapisas de todas las medidas económicas defendidas por los contrarios a toda interferencia estatal en la economía. Se pueden sintetizar en los siguientes aspectos: creación de una economía desregulada, privatización de los servicios públicos y reducción de los subsidios sociales. Para doblegar la lógica oposición de la mayoría de la población a este claro retroceso de derechos, se crean o aprovechan situaciones que provocan grandes dosis de dolor, conmoción y shock colectivos. Ya sea la causa catástrofes naturales, golpes de estado, ataques terroristas o de cualquier otra naturaleza, se aprovecha la lógica situación de trauma colectivo, para lanzar amplios programas de liberalización y privatización económica sin vuelta atrás. Unas medidas que enriquecen en exclusiva a las grandes corporaciones con apoyo institucional y empobrecen a la mayoría de la sociedad. Chile, Sudáfrica, Rusia, China o Irak son algunos de los ejemplos de los países que han sufrido en distintas circunstancias y grados las consecuencias de estas políticas que recogen el lado tenebroso del capitalismo sin escrúpulos
En resumen, “La Doctrina del Shock” desmonta la angelical y falsa historia de la economía de libre mercado. En modo alguno es abrazado por los pueblos con fervor, ni es sinónimo de libertad, como dicen sus exégetas. El relato trenzado por Klein es la despiadada historia del capitalismo del desastre al descubierto.

Artículo publicado en el suplemento "UALdía" de "La Verdad"

jueves, 29 de abril de 2010

MEMORIA

En momentos de zozobra, en los que se tiene conciencia que nada de lo que se haga puede remediar lo irremediable, resurgen a menudo los recuerdos imborrables de una adolescencia pérdida. La memoria recorre los sinuosos caminos de un tiempo en el que las preocupaciones escaseaban y la vida era un constante descubrimiento. La imaginación desbordaba todos los límites y transformaba una pequeña localidad en el centro de un mundo inexplorado a la espera de ser profanado por mentes sedientas de aventuras.
El sosiego y la templanza brillaban por su ausencia en aquellos años en los que el espíritu no estaba embrutecido aún por los errores de la vida. Las bajas pasiones podían redimirse en un terreno de juego y los desagravios desaparecían una vez acabado el partido. Las imposiciones de los mayores eran absurdas decisiones tomadas por sátrapas cuyo único fin parecía incordiar la vida de sus infelices e inocentes vástagos. Las esperanzas, los anhelos e ilusiones buscaban la aceptación del grupo, el sentir que se era miembro de una comunidad que velaba por nuestros intereses y que proporcionaba cobijo y protección frente al árido mundo real. El colegio y posteriormente el instituto eran el presidio diario del que todo chico resuelto deseaba escapar a la mínima oportunidad.
Con los años la perspectiva cambia, la templanza y el sosiego se abren camino frente al ímpetu de la adolescencia. Las certezas del ayer se convierten en las dudas del hoy. Los desagravios no desaparecen por arte de magia y en muchos casos es necesario sobrellevarlos el resto de nuestra vida. Las decisiones tomadas en su tiempo por nuestros padres comienzan a ser entendidas. Maldecimos la huida del instituto y luchamos por borrar los errores del pasado. Vivir en la pequeña localidad que antaño representaba todo un mundo comienza a ser asfixiante y, soñamos con explorar y conocer lugares maravillosos y exóticos.
La memoria es el equipaje que llevamos durante toda nuestra vida y que tras cada parada en la linde del camino nos pesa un poco más. Tras cada parada nos dejamos algo de nosotros mismos. Desaparece una cara, un sentimiento o una ilusión que formaba parte de nosotros. Es entonces cuando esa cara, ese sentimiento o esa ilusión pasa a ser patrimonio de nuestra memoria, haciendo más pesado nuestro camino. Qué tiempos aquellos en los que no portábamos equipaje alguno y nuestro andar era resuelto y decidido.

Artículo publicado en el suplemento "UAldía" de "La Verdad"

jueves, 25 de febrero de 2010

CÁRCELES

La mayoría de nuestra sociedad vive de espaldas a los presos. Para qué preocuparse por individuos capaces de matar, violar, robar o cualquier otra barbaridad. Mejor encerrémosles años y años sin preocuparnos de nada más, dirán los observadores más calmados y juiciosos. Mientras, otros más ardorosos pedirán o directamente exigirán la cadena perpetua o la pena de muerte para muchos delitos horribles. Inútil parece hacer entender a estas mentes obtusas y seguidoras en exclusiva de la ley del Talión, la ineficacia de una justicia orientada únicamente a la represión del delincuente. Una visión de la justicia que parece buscar el ojo por ojo y la construcción de sociedades regidas por el miedo. Un miedo que se instala en todos los sectores de la población y glorifica la exaltación de las bajas pasiones de las personas. Temor azuzado por seres sin escrúpulos que pretenden ganar adeptos parar sus delirantes políticas del odio. Acompañados por unos medios de comunicación amarillistas y con gusto insaciable por la sangre y las vísceras.
Todo este cóctel bien mezclado conduce a perder progresivamente el principio de la reinserción del delincuente en la sociedad y a la creación de situaciones que acaban en una criminalidad más alta en nuestras calles. La causa de todo ello es no atacar de raíz las autenticas causas de la criminalidad en nuestras sociedades contemporáneas. Por mucho que nos apliquemos en la mano dura contra el delito y el delincuente, aunque hagamos que se pudran en la cárcel cientos o miles de seres humanos, sino afrontamos las situaciones creadoras de la delincuencia, estaremos condenados a seguir en la peligrosa senda de la instauración de leyes cada vez más duras y restrictivas contra los derechos humanos, que no hacen otra cosa que mermar la calidad de nuestra cada vez más estrecha libertad a favor de una mal entendida seguridad. Pese a la opinión reinante en nuestra sociedad las leyes penales españolas son más duras que las de nuestros vecinos europeos. Un dato que debería hacer reflexionar a aquellos que se dejan arrastrar por la pendiente demagógica y populista, reclamando unas leyes más severas. Lo importante es hacer reflexionar a la población y explicar sin prejuicios y falsedades las verdaderas causas de la criminalidad. Que no son otras que las faltas de perspectivas de futuro y las míseras condiciones de vida de muchos de nuestros conciudadanos. Resolver estas situaciones sería la mejor forma de hacer justicia para las víctimas. Evitaríamos las problemáticas que fuerzan a muchas personas a delinquir y para aquellos que ya han delinquido, ayudaría en la construcción de un futuro mejor para sus vidas, consiguiendo por lo tanto una autentica rehabilitación integral del delincuente para que se pueda reintegrar a la sociedad de una manera plena y segura para todos.

Artículo publicado en el suplemento "UAldía" de "La Verdad"

jueves, 28 de enero de 2010

Padrón

El ayuntamiento de Vic ha anunciado que va a dejar de empadronar a los inmigrantes sin papeles de su municipio. Argumentan que la crisis económica hace que los servicios sociales de su población estén desbordados y que la única solución viable es repatriar a sus países de origen a estos inmigrantes indocumentados. Tras el anuncio de esta localidad catalana otras ciudades, partidos políticos y ciudadanos de a pie han compartido las tesis de la alcaldía de Vic, ya que, siempre según estas mentes preclaras, “tenemos ya demasiados inmigrantes en nuestro país” y es necesaria una política restrictiva contra ellos en tiempos en los que escasean y recortan los recursos públicos. Sería conveniente recordar a toda esta gente que si se cierran las puertas del padrón municipal a estas personas, se condena a muchos seres humanos a la absoluta indigencia. Con esta medida se les veta el acceso a la sanidad pública o a la educación para sus hijos. ¿Es esto lo que quieren? ¿Dejar a muchas personas sin unos derechos básicos que tanto nos han costado conseguir para todos? Derechos que deben ser universales y gratuitos para toda la población, sea cual sea el lugar de procedencia y la situación legal en nuestro país. Ridículo resulta el esfuerzo de algunos por intentar vender unas ideas claramente racistas y xenófobas, bajo el pretexto de la crisis económica que nos azota. Si no tenemos unos servicios sociales adecuados para estos tiempos de crisis, lo que resulta necesario es priorizar las inversiones hacia estos servicios. Es inadmisible comprobar a diario cómo se deja languidecer estos servicios públicos y luego, los mismos que los privatizan y desmantelan, se rasgan las vestiduras por la situación de abandono y desidia que sufren. Para ocultar esta situación marcan unos chivos expiatorios propiciatorios. Unos seres humanos desprotegidos, con la espada de Damocles constante de la repatriación forzosa a sus países de origen sobre sus cabezas. Personas que sufren más que nadie los estragos de la crisis económica, pero que a su vez padecen la discriminación constante de unos individuos que no han dudado en servirse de ellos cuando eran necesarios y, ahora no dudan en tirarlos a la basura cuando la situación ha cambiado. En este proceso demencial la población mayoritaria es manipulada a conciencia y acaba siendo identificada con unos postulados racistas, producto del desconocimiento de la situación real de estos seres humanos.
Es paradójico que los mismos que a buen seguro no tienen empacho en contratar mano de obra ilegal en sus empresas, los mismos que no dudan en contratar a cuidadoras latinoamericanas sin papeles para sus familiares, sean los primeros en pronunciarse contra los malvados inmigrantes que “nos quitan nuestros trabajos”. Sería interesante acompañar a ese político, que acaba de hacer una declaración incendiaria contra la inmigración ilegal, a casa de su quería madre o abuela, atendida en todo momento por su cuidadora inmigrante. Compartir con el cenutrio, que acaba de proferir la vigésima deposición mental antiinmigrantes en la barra de su bar de cabecera, su búsqueda incesante del fontanero inmigrante más económico en estos tiempos de crisis. O pasar todo un día en las fábricas de calzado en China o Vietnam de ese honrado y patriota empresario que muestra su horror ante la posible llegada de más inmigrantes. Qué pena. Sólo entienden el lenguaje del odio, la violencia y la hipocresía.

Publicado en el suplemento "UALdía" de "La Verdad"

jueves, 17 de diciembre de 2009

ÍTACA

Hemos luchado por comprender los milagros de la naturaleza, alejando progresivamente de nuestras mentes las explicaciones mítico-religiosas de las mismas. Hemos explorado el universo con el afán indisimulado de buscar la explicación de nuestra propia existencia. Hemos oteado el vuelo de las aves en el horizonte, preguntándonos el porqué no se nos concedía el privilegio de volar en libertad como ellas. Hemos buscado el reconocimiento, el cariño y el amor de nuestros congéneres, temiendo encontrarnos en soledad en el momento de despedirnos de nuestro mundo para siempre. Pero sobretodo, hemos querido hacer realidad lo que sólo en nuestros sueños hemos visto claro y diáfano, aquello que alcanzaba a vislumbrar únicamente nuestra utópica mente.
Perseverar en la consecución de esos sueños es lo que ha movido o debería de mover a toda la humanidad. Sin ilusiones la existencia del ser humano carecería de sentido. Por lo tanto, lo que ha transformado la historia, lo que ha conseguido que alcanzáramos el nivel científico, tecnológico y humano que actualmente disfrutamos es la creencia en una existencia de un mañana mejor, la certeza de que mediante nuestro esfuerzo alcanzaríamos esa meta nunca antes lograda. Siempre luchamos, o deberíamos hacerlo, por ir un poco más allá, por hacer realidad, o intentar al menos con todo nuestro esfuerzo, conseguir nuestros sueños. Esos sueños que han acompañado al hombre desde la noche de los tiempos, que nos han hecho mejorar como especie y sortear los obstáculos que nos encontrábamos en nuestro recorrido. Los sueños son la fuerza que nos empuja en el trayecto de la vida. Una vida que se asemeja al trayecto del gran Ulises, cuyas hazañas fueron cantadas por Homero en la Odisea. Como Ulises deberemos enfrentarnos a mares embravecidos y terribles. Luchar contra ciclopes horribles que buscan nuestra destrucción y hacer caso omiso del canto de las sirenas más extraordinarias. Todo ello para conseguir llegar hasta donde sólo en nuestros sueños confiábamos alcanzar. Regresar una vez más hasta Ítaca y recuperar nuestro trono para siempre. Un trono que lejos de ser la tiranía de un solo hombre, será la confirmación de la llegada de un mundo nuevo en el que los sueños se convierten en realidad.
Un camino largo y duro sin duda, pero un camino que como a Ulises nos llevará entre tropiezos y aventuras a nuestras respectivas Ítacas. Ya que, como nos dejó escrito el gran poeta Kavafis. “Ten siempre en tu mente a Ítaca. Llegar ahí es tu destino".

Artículo publicado en el suplemento "UAldía" de "La Verdad"

viernes, 27 de noviembre de 2009

Sin medias tintas

Navegando por ese océano infinito de información que constituye internet, me encontré hace poco con una breve, pero esclarecedora, perorata de un prometedor militante de Nuevas Generaciones del PP. El joven, daba comienzo a su discurso asegurando que su organización pretendía hablar claro y “sin medias tintas” a la sociedad, porque, en su opinión, poseen “unos principios y valores superiores a la izquierda”. A continuación, ofrecía unos ejemplos de los principios y valores a los que aludía. Gracias a este joven político liberal me enteré de que nuestro país se enfrenta a dos crisis importantes. Una de ellas, la crisis económica que conocemos todos y, la otra, una crisis “moral”, desconocida al menos por mí. Dicha crisis, parece causada, a su juicio, por “asignaturas adoctrinantes como Educación para la Ciudadanía” en las escuelas, o por la “banalización de tragedias personales como el aborto y la eutanasia” en la sociedad. No nos aclara este futuro estadista neoconservador si, a dicha perversión moral, contribuye también el adoctrinamiento en las escuelas públicas de la religión católica. O si propone acabar con la banalización del aborto deteniendo a las mujeres que decidan interrumpir su embarazo.
Como despedida, a sus propuestas ya señaladas, nos ofrece una aguda salida neoliberal al problema del paro juvenil. Ya que “el salario mínimo atenta contra el empleo juvenil”, propone “reducirlo progresivamente hasta su eliminación”. Una propuesta que, en efecto, ayudará a fomentar un empleo juvenil muy dinámico y atractivo para el sector empresarial. Un empresariado que se verá libre de la tiranía del Estado para, de una vez por todas, imponer a sus jóvenes trabajadores las condiciones laborales que ellos decidan.
Unas ideas que sólo puede proponer un joven popular sin complejos. Dispuesto a luchar por esos principios y valores liberales “sin medias tintas”. Quiere hablar claro a la ciudadanía sobre los valores que sus mayores callan o prefieren esconder en un rincón. Este representante de la savia nueva del principal partido de la oposición, no tiene miedo por el que dirán. Reproduce un discurso ultraliberal sin camuflaje, discurso aprendido en los medios de comunicación conservadores, que hace tiempo también se dejaron de medias tintas y complejos. Tantos unos como otros creen en la libertad total del mercado, en un Estado pequeño y residual. Como queda ejemplificado en las propuestas presentadas por este joven militante. Lástima que no hablen así de claro más a menudo. Se les entiende peligrosamente bien

Artículo publicado en el suplmento "Ualdía" de "La Verdad"

jueves, 29 de octubre de 2009

ACCIÓN SOCIAL

En la Edad Media la pobreza era un designio divino inescrutable e inevitable. Dios había decidido que unas personas debían vivir en la indigencia más absoluta, ya que formaba parte de su naturaleza vergonzante. Los nobles y los religiosos practicaban la santa virtud de la caridad con los desarrapados. Se producía un intercambio, el necesitado permitía al rico alcanzar la salvación espiritual de su alma por su acción misericordiosa y el pobre podía seguir malviviendo un día más. Con el paso de los siglos algunas mentes lucidas convinieron que con dicho intercambio no se calmarían las aspiraciones de los menesterosos. Se corría el riesgo de que triunfaran revoluciones comandadas por los que siempre habían estado sujetos por los correajes de la indigencia, la incultura y la servidumbre. Los poderosos y la Iglesia permitieron que los necesitados mejoraran su calidad de vida levemente, para que les tuvieran gratitud eterna y siguieran sin cuestionarse su situación. Se crearon organizaciones de ayuda religioso-benéficas en toda la cristiandad para tal fin.
Cuando cayó el Antiguo Régimen y nació el Estado Moderno, los estados nacionales heredaron el poder que anteriormente disfrutaron el clero y la nobleza feudal. Y actuaron de la misma forma, su objetivo básico era contener a los pobres para evitar una insurrección. Pero, con la llegada de la Revolución Industrial, todo se desbordó. Las masas de menesterosos se acumularon en las grandes ciudades, las condiciones de trabajo en las grandes fábricas eran horrorosas y comenzaron a multiplicarse manifestaciones, huelgas y graves disturbios. Los pobres, ahora llamados proletarios, consiguieron unirse y reivindicar sus derechos. Los Estados temerosos de ser devorados por las masas que exigían un trato justo, no tuvieron más remedio que ceder y conceder derechos dignos a toda la población.
La lucha y la presión a los poderosos en todos los contextos históricos es lo que ha conseguido que actualmente contemos con unos servicios sociales elementales en nuestro país. En estos tiempos en los que muchos desean fervientemente acabar, privatizar o desmantelar nuestro Estado del Bienestar es conveniente recordar la historia de la acción social y, no dar un sólo paso atrás en derechos ganados tras siglos de lucha.

Artículo publicado en el suplemento "UAldía" de "La Verdad"

jueves, 24 de septiembre de 2009

Generación Kill

Hace poco tiempo tuve el placer de ver una magnifica miniserie producida por HBO, creadora de algunas de las series más interesantes en el panorama televisivo mundial. Generación Kill es una producción estadounidense basada en el libro escrito por el reportero de la revista Rolling Stones, Evan Wright. El periodista estuvo “empotrado” en el ejército estadounidense en los meses más cruentos de la llamada II Guerra del Golfo en 2003. Nos encontramos ante una miniserie de siete capítulos que relata las vivencias de un grupo de marines durante la invasión. Unos soldados de élite con la misión de enfrentarse en primera línea de fuego al enemigo y posibilitar la llegada a sus compañeros. Uno de los hallazgos de esta serie televisiva es que nos sumerge de manera tremendamente cruda y veraz en la vida diaria de un grupo de soldados de élite entrenados para aniquilar al contrario.
Salvo honrosas excepciones, el tratamiento dado a los iraquíes por estos soldados es de un desprecio absoluto. Encontramos imágenes de militares que roban pertenecías de los muertos enemigos, mandos que obligan a dejar a su suerte a civiles desarmados o asesinatos de civiles indefensos. La mayoría de marines protagonistas de esta miniserie manifiestan una total falta de empatía hacia las posibles víctimas que sus demoledoras armas puedan infringir en la población no combatiente. Lo único importante es acabar con el enemigo. Todo lo demás es, para ellos, publicidad de peligrosos “comunistas y hippies”. La guerra es para ellos la única respuesta. Poco importa el porqué de la invasión. Ellos son los “buenos” y los “otros” son los “malos” y deben ser exterminados. Los soldados que, escandalizados por los delirios de sangre y grandeza de algún que otro superior, intentan poner coto a la masacre no son escuchados por el alto mando.
Se suceden diálogos hilarantes entre los propios soldados con respecto al curso de la guerra o a causa de la ineptitud de algunos de sus mandos. Dichos soldados se consideran a si mismos maquinas de matar, aunque pese a tener a su disposición el armamento bélico más importante, no dejan de ser chicos de veintipicos años, de familias pobres o desestructuradas. Con unas nociones a menudo embrutecidas sobre la vida y la muerte. Capitaneados por unos políticos y militares ineficaces y que a menudo, como en este caso, mandan a sus soldados a guerras estúpidas e inmorales. Son buena carne de cañón para los intereses geoestratégicos de EEUU. Enviados a la guerra por personajes siniestros que gustan de mandar a compatriotas a matar y a morir por su país, pero que nunca harán lo mismo con sus propios hijos o nietos. Lo único que se puede achacar a los creadores de esta magnífica producción televisiva, es privarnos de contemplar las figuras de los tres personajes que contemplaron sonrientes desde las Azores el comienzo de una locura que todavía continua

Artículo publicado en el suplemento "UALdía" de "La Verdad"

viernes, 24 de julio de 2009

Tele basura

Hasta hace bien poco se consideraba telebasura solo a los programas con temática rosa.Rellenan estos espacios personajillos de dudoso, por no decir inexistente, currículum profesional. Más allá de haber tenido un affaire con el famoso de turno. Por una determinada cantidad de dinero son capaces de vender sin asomo de pudor ante la cámara su vida privada y la de las relaciones que aseguran haber mantenido.
Dichos programas ofrecen a sus telespectadores unas informaciones supuestamente escandalosas para atrapar a su audiencia. Utilizan los métodos de la prensa amarillista. Con profusión de datos impactantes y una narrativa agresiva y espectacular. Se busca impactar al espectador, aunque la verdad brille por su ausencia y se lleguen a conclusiones parciales o manifiestamente erróneas. El resultado de audiencia es lo único importante. Dar una información veraz y objetiva pasa a ser algo que no tiene ninguna importancia.
Estos programas del cotilleo ya no engañan a nadie, todo el mundo sabe la clase de información tendenciosa que se puede esperar de ellos. Como ocurre con la prensa sensacionalista británica, deforman la realidad a su antojo desde tintes amarillistas claramente identificables. El problema es que actualmente desde supuestos periódicos o televisiones "serias" se vienen observando comportamientos propios de los programas del corazón o la prensa sensacionalista.
Así, por ejemplo, podemos leer en determinada prensa informaciones que ponen en duda sin base alguna, la autoría del atentado del 11 de marzo de 2004 en España. Noticias que al lector solo informado por esos medios le pueden llevar a conclusiones subjetivas sobre lo realmente ocurrido. Algunos otros no tienen ningún reparo en confundir a su audiencia mezclando información y opinión con una manipulación en los datos que causa sonrojo. Como ejemplo palmario de esto, es un canal televisivo de reciente aparición en TDT. Dicha televisión, de ideología claramente de la derecha extrema, "regala" a su escasa audiencia unos vídeos repugnantes en los que se acusa a todo votante socialista de creer en el genocidio de bebes, el asesinato de ancianos para ahorrar en sanidad, liquidar a media España... Todo el vídeo sazonado de imágenes de melenudos y hippies fumando porros. En otro vídeo se equipara al presidente Zapatero con dictadores como Hitler y Stalin.
¿Por qué no lo comparaban con Franco?. -"Muy fácil". diría el creativo del canal televisivo-
-"Franco era nuestro Caudillo de España por la gracia de Dios y no un jodido socialista".
Artículo publicado en el suplemento UALdía de "La Verdad"

jueves, 18 de junio de 2009

Leer


Recuerdo nítidamente una de las primeras lecturas de mi juventud. Fue la responsable del inicio de mi insaciable afición por la lectura. Era un voluminoso ejemplar de "La vuelta al mundo en 80 días" escrito por un desconocido aun para mí, Julio Verne. Nada más comenzar su lectura me sentí en la piel del excéntrico caballero inglés Fileas Fogg en su lucha por recorrer su vuelta al mundo en 80 dias. Leí con avidez dicho libro y me dediqué a recolectar otros muchos. Descubrí con asombro las sensaciones únicas que experimentaba ante las obras de autores como Stevenson, Verne, Poe, Conan Doyle y otros tantos capaces de construir un universo propio y único en cada una de sus historias. Escritores que hacen al lector partícipe directo de las emociones que recorren sus inmortales textos. Obras que permiten soñar al ser humano por un momento con descubrir los lugares más maravillosos y participar en las mayores aventuras sin salir de las cuatro paredes de su hogar. Consiguen hacernos soñar despiertos con los sentimientos más elevados. Vivir la alegría, la pena, el terror o el deseo de los personajes como algo propio. Utilizan el arma más poderosa que posee la humanidad, que no es otra que la imaginación.
Leer estas obras es zambullirse en mares desconocidos. Embarcar como grumete en barcos con travesías y aventuras infinitas. Gozar de la emoción de explorar territorios ignotos. Recorrer islas misteriosas en busca del ansiado tesoro oculto. Enfundar la chaqueta del detective en busca del rufian de turno. Inventar maquinas extraordinarias o dar vida a monstruos horribles. Leer supone vivir desde dentro historias que nunca protagonizaríamos, sin la posiblidad única que nos proporciona el tesoro que tenemos entre manos.
Leer es ser el avispado Jim Hawkins en lucha por el tesoro con el malvado pirata Long John Silver. Acompañar la soledad del naúfrago Robinson Crusoe en su remota isla tropical. Convertirse en el renuente sobrino del desquiciante profesor Lidenbrock y guiarlo hasta el centro mismo de la Tierra. Compartir la desgraciada existencia de Victor Frankenstein tras dar vida a su criatura infernal. Seguir los pasos de Watson, el fiel escudero y propagandista de las dotes inductivas del genial Sherlock Holmes en su lucha contra el crimen. O viajar a Transilvania y tener como anfitrión al mismísimo conde Drácula.
Leer es sentir el misterio, la emoción y el riesgo que nos espera a vuelta de página.
Artículo publicado en el suplemento UALdía de "La Verdad"

jueves, 30 de abril de 2009

La guerra del pan

La cumbre del G 20 en Londres ha dado y dará mucho que hablar. En ella se sientan los más poderosos del planeta y hablan de la famosísima crisis económica mundial. Pero yo pretendo hablarles de otra crisis más cercana a mi pueblo. Me estoy refiriendo a la pedanía de Torrellano, villorrio enclaustrado entre las cercanas y no siempre bien avenidas, Elche y Alicante. No profundizaré en los atractivos con los que cuenta mi “patria chica”. Pues sus mayores encantos son, a mi corto entender, el polígono industrial situado en los alrededores y el aeropuerto internacional que da nombre a la población vecina. Por ello, no me extenderé en comentar absurdas rivalidades entre localidades o en loar las supuestas virtudes de mi tierra y sus gentes.
Un servidor no negará que la crisis mundial afecta como en tantos lugares también a este modesto lugar. Por supuesto. Pero en esta pequeña pedanía ilicitana ha estallado otra crisis monumental en las últimas semanas y sin visos aparentes de solución. Dicha crisis se ha convertido en una autentica guerra. En las calles de la pedanía se la conoce ya como “la guerra del pan”. Las panaderías de la localidad son las trincheras desde las que se lanzan los obuses al enemigo. Una guerra que como todas comenzó con un hecho en si mismo trivial. Una nueva panadería encontró acomodo en la principal de nuestras calles hace ya algunas semanas. Nada más abrir sus puertas al público, empapeló cada rincón con sus ofertas. ¡Una barra de pan por 25 céntimos! ¡Y te regalan otra! Fue su agresiva puesta en escena. El boca - oído unido a la eficaz campaña propagandística hizo el resto. Desde su inauguración en la puerta del establecimiento toma forma mañana tras mañana una auténtica aglomeración humana en busca de la oferta anunciada. Un ejército de cuidado. Las otras panaderías por supuesto pusieron el grito en el cielo inmediatamente por lo que consideraron era manifiesta competencia desleal. No ahorraron críticas al propietario de la misma por su supuesta forma de conducirse en otros lugares. Denunciaron la imposibilidad de competir con unos precios tan bajos y le declararon una guerra sin cuartel. Varios periódicos y televisiones enviaron periodistas a cubrir el conflicto. Ante la agresión sufrida los panaderos ultrajados contraatacaron. Dispararon artillería pesada en forma de ofertas similares o superiores en espera de conseguir recuperar adeptos a su causa.
Esta pequeña guerra sigue su curso con bombardeo de anuncios publicitarios de uno y otro establecimiento. Deserciones masivas de fieles clientes de una panadería a otra. Y pequeños daños colaterales como es el descrédito y la burla del enemigo. No parece posible llegar a una paz o armisticio próximamente por la beligerancia de los contendientes. Como en todas las guerras existe quien se beneficia de la situación. Estos son los ciudadanos de esta apacible villa, quienes aprovechan unos precios únicos en tiempos donde la crisis sacude a la mayoría.
Pero, ¿qué pasará cuando los contendientes en esta guerra firmen el armisticio y guarden sus armas, sus ofertas, en el desván? ¿Perderán la paz los bolsillos de los ciudadanos y ganarán la guerra los de siempre?
(Artículo publicado el 30 de abril de 2009 en el suplemento UAldía de "La Verdad")

jueves, 26 de marzo de 2009

Paradojas

Como nuestro médico de cabecera nos previene de una posible faringitis, nuestro quiosquero de cabecera debería ponernos en guardia diariamente sobre el tipo y estilo de las paradojas que contiene el periódico cada mañana en forma de noticias. Así, evitaríamos el crujir de dientes, las maldiciones y las perturbaciones mentales que conllevan algunas de ellas. Tan perjudiciales para nuestra salud como una faringitis mal curada.
En una misma jornada podemos por ejemplo leer que la Conferencia Episcopal Española “empapelará” nuestro país con más de 8000 carteles con los que pretende denunciar la carencia en que, a juicio de la santa institución eclesial, se tiene la defensa de la vida del bebé humano en contraposición al proteccionismo a otros “bebés” animales. En el mismo diario, encontramos unas declaraciones del papa Benedicto XVI en las que deplora el uso del preservativo para frenar el virus del sida. O sea, por una parte tenemos a nuestros esforzados obispos patrios preocupados por la destrucción de la vida del ser no nacido y, unas líneas más allá, al sumo pontífice despreciando el único medio veraz para salvar de la muerte a miles de personas. ¡Brillante paradoja!
Sin abandonar el periódico ojeamos otras paradojas capaces de sacudir nuestros sentidos. Empresarios y políticos son consagrados expertos en este noble arte. Los primeros cuando declaran la necesidad de flexibilizar más si cabe el mercado laboral, despido libre se entiende, para superar una crisis de la que ellos mismos son los responsables últimos. O los segundos pontificando y marcando cátedra sobre austeridad en los gastos públicos, mientras muchos se llenan los bolsillos con corruptelas de diverso pelaje político.
En una mañana encontraremos diversas paradojas escondidas en otras tantas informaciones. Mejor olvidar la crisis, la corrupción y la doble moral reinante en las noticias. Busquemos un culpable. La existencia de paradojas podría ser un buen chivo expiatorio.

(Artículo publicado en el suplemento "UAldia" de "La Verdad" del 26 de marzo de 2009)

jueves, 11 de diciembre de 2008

Desmemoria Histórica

Últimamente, tras la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica y las actuaciones del juez Garzón para investigar los crímenes del franquismo, asistimos al intento de recuperar la memoria de las víctimas del franquismo durante la Guerra Civil y la dictadura. Estas medidas se deben a la insistencia de las familias de los asesinados que pretenden encontrar el lugar en el que están enterrados sus seres queridos, darles una sepultura digna y que abandonen para siempre las fosas comunes en las que se encuentran bajo la maleza sin una lápida que les recuerde. Es difícil de entender a las personas que consideran estos objetivos como una provocación "que reabre las heridas del pasado", ya que las víctimas del otro bando tuvieron ocasion de ser reconocidas y enterradas como se merecían. Mientras éstas eran honradas, las otras se marchitaban olvidadas y abandonadas en cunetas por culpa de un régimen que buscaba la desaparición tanto física como espiritual de sus crímenes. Así, durante los cuarenta años de dictadura, recayó sobre estos muertos un pesado manto de silencio, olvido y miedo que ni con la democracia se ha terminado de romper del todo. La simple exposición de estos hechos aún es sinónimo de discusión y rechazo por personas que parece consideran que la transición a la democracia impuso la amnesia y el olvido de la suerte de los miles de padres, hijos o abuelos de tantas familias. Conviene tener muy presente nuestro pasado, no para ajustar cuentas sobre lo que ocurrió, algo que en muchos casos es ya imposible por los años transcurridos, sino para mantenernos en guardia para evitar que las argumentaciones profranquistas tengan aceptación en nuestros días. Aprovechando el escaso celo de los gobiernos en este aspecto, una cohorte de pseudohistoriadores revisionistas, de la misma ralea que los negacionistas del Holocausto judío, vienen repitiendo con cierto éxito de público y ventas las argumentaciones franquistas de la Guerra Civil y la dictadura. Para estos franquistas de manual, el golpe de estado contra la legitimidad republicana no fue más que un levantamiento militar para recuperar la legalidad arrebatada por las hordas rojas. Estos mismos argumentos fueron los que inspiraron las leyes represivas de la dictadura y así mismo defendidas con ardor por los historiadores oficiales del franquismo. Unas imposturas históricas que niegan o minimizan la crueldad y la represión feroz del bando nacional, basándose en el argumento de que ésta formó parte de un proceso general en ambos contendientes. Olvidan de mala fé que mientras en el lado republicano las atrocidades, que sin duda se produjeron, eran producto de la anarquía y el vacío de poder en el que se encontraban esas zonas tras el golpe fallido, por contra los crímenes del otro lado eran operaciones sistemáticas dirigidas desde el mando central para aniquilar al contrario y "salvar" a España de la "antiespaña", comenzando un proceso de depuración y exterminio de una parte de la población. Un completo engranaje diseñado para la opresión y que mantuvo a nuestro país bajo la tiranía del yugo y las flechas hasta la muerte del tirano.
El Vicent, 10 de diciembre de 2008

jueves, 27 de noviembre de 2008

Eufemismos

En estos tiempos en los que la humanidad es capaz de lo mejor y lo peor, es de uso corriente el empleo de eufemismos que parece hacer menos pesada la carga de conciencia que el empleo de las palabras "desnudas" podría acarrear en las mentes de algunos. Así, nos encontramos con "ataques preventivos" en lugar de guerras imperiales que producen "daños colaterales" y no la masacre de víctimas civiles inocentes, mediante el uso de "bombas inteligentes", expresión que es pura contradicción en sus términos. Las acciones de los grupos de resistencia ante la invasión de un enemigo son "acciones terroristas" mientras que un ataque devastador para "liberar" una ciudad es considerado como un "golpe quirúrgico" lanzado contra "los malos". Toda esta sarta de palabrería ambigua produciría escarnio y mofa sino fuera por lo que tratan de soslayar. Pero no solo el lenguaje militarista está habituado en el noble arte de oscurecer el sentido de determinadas expresiones. En nuestro día a día tenemos ocasión de gozar de individuos, asociaciones y gobiernos que son unos consumados especialistas en esta tarea. Ante la crisis en la que nos encontramos se sustituye reclamar a los gobiernos el despido libre del trabajador por pedir "flexibilizar el mercado laboral" y cuando llega la hora del despido se "amortiza el puesto de trabajo" algo que parece mucho más benigno o aceptable. Los políticos son importantes maestros a la hora de utilizar un lenguaje eufémico, al que George Orwell, el genial escritor británico creador del universo asfixiante del tiránico y omnipresente "Gran Hermano" de su novela "1984", dedicó algunas de sus mejores reflexiones, ya que, según su opinión: "El lenguaje político, está designado para hacer que las mentiras suenen como verdades y que el crimen suene respetable, dando así apariencia de solidez al mismo viento". Ello ocurre porque una de sus funciones específicas es edulcorar la realidad hasta presentarla como la más conveniente a sus intereses. Con el fin de conseguir sus propósitos los distintos gobiernos y partidos políticos utilizan una terminología críptica para referirse a medidas claramente impopulares o que causarían el rechazo de buena parte de la población. Valga como ejemplo la llamada externalización de determinados servicios públicos que se nos presenta como la solución ideal para lograr mayor eficiencia, flexibilidad y abaratamiento de costes, cuando simple y llanamente se intenta maquillar la privatización de servicios públicos esenciales para beneficio de unos pocos. Con su consolidación, el eufemismo político llega a convertirse en seña de identidad. Utilizar términos como Estado español por España o Euskal Herria por Euskadi identifican inmediatamente a quien los utiliza. Se produce una dura pugna para imponer el eufemismo propio ante el del "otro". Por ello, lo que para unos es una "ampliación en los derechos de las mujeres" para el de más alla puede ser "un asesinato de inocentes" o la "Educación para la Ciudadanía" en unos es adoctrinamiento ideológico en otros. Como diría Unamuno parece que siguen aullando sus infamias "los hunos y los hotros".
(EL Vicent, 26 de Noviembre de 2008)

miércoles, 5 de noviembre de 2008

A sangre fría: Crisis

He de reconocer, que me resulta gracioso que los grandes adalides del libre comercio, la desregulación de la economía y de la no intervención de los gobiernos en los asuntos económicos, sean capaces de apostatar de sus creencias liberales y en rápida sucesión de acontecimientos se conviertan en fervientes partidarios de un proteccionismo estatal en la economía, nacionalización de bancos incluida, que en nada tienen que envidiar a las acometidas por el "demonio" Chávez en sus mejores momentos. Todo ello producido tras el descalabro económico que venimos sufriendo. Produce cierto desconcierto y desubicación en el tiempo y el espacio escuchar a Bush, Sarkozy o Merkel, nada sospechosos de veleidades socialistas, que hasta hace nada loaban las excelencias del sistema económico mundial considerándolo como único y perfecto, disfrazar con eufemismos un giro radical en sus discursos. Así, lo que simple y llanamente es una nacionalización de la banca, se nos presenta a los ciudadanos como "una inyección de liquidez al mercado a través de la compra temporal de acciones a las entidades financieras". Mientras los políticos cambian su discurso solapadamente, sus amigos neocons enmudecen o escabullen su responsabilidad en el fiasco de un sistema económico del que ostentan la paternidad. Ante esto, me causa asombro que los máximos responsables de la situación, los altos ejecutivos que han aplicado a rajatabla la doctrina neoliberal y se pasean a diario por Wall Street, con muchos ceros en sus cuentas bancarias y ningún escrúpulo moral para lucrarse a cualquier precio, no se las hayan tenido que ver aún con la justicia por el colapso económico que han producido. Bien al contrario, en estos tiempos de histerismo mundial por el crash financiero en el que nos hallamos, siguen en su puesto de trabajo y enriquecen su ya abultada cuenta corriente con una impunidad lamentable. Ahora, los gobiernos más poderosos del mundo deben apagar un fuego empezado y avivado por su codicia y avaricia. Para entender el modo de actuar de estos directivos recomiendo un sketch que circula por internet en el que dos humoristas ingleses mediante un humor sutil y sarcástico ilustran brillantemente, con fina ironía no exenta de veracidad, la hipocresía y mala fe de los causantes de la situación. Uno de ellos, asume el papel de un agente de inversiones que únicamente ve salida a la crisis si "los gobiernos y los bancos centrales nos devuelven a los especuladores el dinero que hemos perdido". Toda una declaración de intenciones que al fin y al cabo es lo que esta sucediendo actualmente. Por todo ello, no nos pueden extrañar notícias como la de unos altos ejecutivos de cierta aseguradora americana que, tras encargarse de la complicada y fatigosa tarea de hundir la compañía por la que cobraban una millonada, no tuvieran mejor ocurrencia para celebrar los 85.000 millones de dólares que "papá Estado" había inyectado a la compañía para arreglar el desaguisado, que gastarse la friolera cifra de 850.000 dólares en un "resort" de superlujo a cuenta de la empresa, para "premiar a los mejores directivos por su trabajo". Un trabajo memorable vistas las consecuencias.

(El Vicent,5 de noviembre de 2008)

viernes, 19 de septiembre de 2008

Hacerse un hombre


Durante mis años de adolescencia, mi padre gustaba de comentar a quien quisiera escucharle, siempre tras proferir alguna reflexión polémica y nada compartida por su parte, la pena que le embargaba porque no quisiera realizar el servicio militar, ya no obligatorio en esa época. Según su experta y sabia opinión, tras cumplimentar mis obligaciones con la patria acabarían para siempre mis desvaríos propios de colegial y se produciría en mi cuerpo imberbe una transformación solo comparable a la del Gregorio Samsa Kafkiano, esto es, mis ideas peregrinas y por lo tanto estúpidas, caerían al abismo tras emerger de la nada una hombría y un discernimiento hasta entonces no conocidos por mi mente infantil. Para desesperación paterna nunca he considerado ni como mera hipótesis la posibilidad de pasar meses o años en un régimen de semiesclavitud al capricho de uniformados con demasiados galones y rodeado de un armamento dormido aún, pero a la espera de despertar próximamente en una nueva atrocidad heroica de toda gloriosa nación. Así que si los designios familiares se cumplieron y al no recalar por un tiempo en la milicia, supongo que mi hombría vagará como alma en pena en el limbo para toda la eternidad.

Al serme vetado alcanzar el discernimiento adulto por mis muchos y variados pecados, un servidor se ha lanzado en brazos de compañías muy poco recomendables por su dudosa moral pública y privada. Incluso ve con simpatía creciente a seres rechazados por todo español de bien como pueden ser inmigrantes, artistas, prostitutas, yonquis, políticos...

Gran parte de culpa de mi estado actual hay que buscarlo en mi vicio más inconfesable y repugnante: la lectura. Esta obsesión mía hizo que, como mi admirado Alonso Quijano, se me nublara la razón y posibilitó que mis ideas infantiloides me acompañaran hasta el día de hoy. Por esta mente enferma que poseo, suelo ser deslenguado y bufón hasta decir basta. Me tomo muchas cosas a guasa y por ello provoco ansiedades, enojos y mosqueos en unos así como carcajadas, sonrisas y alegrías en otros.

martes, 19 de agosto de 2008

CorderoTV

Navegando por el océano infinito de imágenes llamado Youtube,he encontrado algo que me ha sorprendido agradablemente.
Al principio me produjo cierto desconcierto encontrarme con unos vídeos donde,como ellos mismos dicen, utilizan un humor de corte "surrealista y absurdo" en grado máximo. Ahora que he visionando infinidad de veces los cortos de los de CorderoTV, enlace aquí, puedo decir, que nunca me había reído tanto como con sus sketches y,especialmente, con su "Tube-Adventures", la primera aventura interactiva de Youtube.
Os dejo uno de sus mejores cortos(Cajasexual)



los trailers de "Tube-Adventures",ya disponible completo



y "Tube-Adventures2",aún en rodaje

miércoles, 6 de agosto de 2008

La "giliprogresia" y el Estado de Derecho

Tres días antes de ir a una manifestación junto al PP, el ultraderechista que cumplió condena por homicidio, Ynestrillas, acudía a un programa de radio.En una hora y media se le puede escuchar llamar "ejecución" a un asesinato terrorista, del que él fue sospechoso de participar, poner en duda la legitimidad de los gobernantes porque según él "no les vota el 70% del pueblo", pedir la pena de muerte, justificar la Ley del Talión, elogiar el franquismo o poner en duda que existiesen los crímenes de la Alemania nazi. Todo ello con el apoyo del "periodista", ocupado en lanzar denuestos contra el Estado de Derecho y los "giliprogres de guardia". Aquí tenéis un resumen de diez minutos de dicho programa con los "momentos estelares". Que miedo siguen dando...